Despacho virtual, presentación de actuaciones y lapsos procesales ¿Cuándo se considera efectivamente presentada una actuación: ¿Cuándo se envía por email o cuándo se presenta en físico?

La Resolución número 05-2020, emanada de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 05 de octubre de 2020, en su punto “PRIMERO” establece que los Tribunales con competencia civil a nivel nacional trabajarán mediante “despacho virtual”; debiendo tramitar y sentenciar todos los asuntos nuevos y en curso. Esto presupone que toda actuación enviada por correo electrónico, cumpliendo con todos los formalismos exigidos en la mencionada Resolución, se entenderá como una actuación en un proceso judicial, nuevo o en curso.

Ahora bien, la mencionada resolución establece en su punto “CUARTO” que los juzgados, una vez recibidas las actuaciones de forma digital, por correo electrónico, darán un acuse de recibo y enviarán por la misma vía al peticionante la información con relación al día y la hora en las que se deberán consignar en físico los instrumentos enviados. El Tribunal deberá registrar en los libros y realizar asientos en el “Diario Digital” de todo lo recibido, lo cual se publicará, según lo dispone el punto “SÉPTIMO” de la Resolución, en el portal web respectivo.

Despacho virtual: ¿cuándo se considera efectivamente presentada una actuación?

Con motivo de lo anterior, surge una duda razonable al tratar de determinar cuándo ha sido efectivamente presentada la actuación o cuándo se empiezan a computar los lapsos que de ello pudieran depender (por ejemplo, el lapso de apelación cuando la parte se da por notificada de una sentencia que fue publicada fuera del lapso correspondiente); ello debido a que podría interpretarse que existen dos oportunidades distintas en las que se presenta la misma actuación: (i) cuando se envía por correo electrónico y (ii) cuando se consigna en físico ante el Tribunal, previa cita otorgada para ello, bajo el argumento de que la actuación solo puede tener validez una vez conste en el expediente correspondiente.  

En tal sentido, es preciso destacar que en ninguno de los particulares de la referida Resolución se menciona el momento en que realmente se hace efectiva la presentación de la actuación, ni la forma en la que se deben computar los lapsos procesales que puedan depender de ésta.

En la práctica, se genera una incertidumbre que se ha tratado de dirimir según las interpretaciones hechas por los diferentes Tribunales con competencia civil; algunos de éstos han adoptado un criterio mediante el cual establecen que las actuaciones se consideran efectivamente presentadas desde el momento en que se presentan en físico ante el Tribunal, previa cita y envío de la actuación por correo electrónico; otros, por su parte, establecen que la actuación se considera válidamente presentada cuando se remite por correo electrónico.

Ambas posiciones, anteriormente mencionadas, pueden ser objetadas y dan lugar a que se les genere a las partes con interés en la causa una incertidumbre, violándose así el principio de seguridad jurídica.

Por ejemplo, en el supuesto de que la interrupción de la prescripción o del lapso de perención, dependan de la presentación de una actuación en el expediente, habría entonces que preguntarse qué criterio tiene el Tribunal ¿se tiene válidamente presentada una vez enviada por correo electrónico? O ¿será cuando sea consignada en físico? caso en el que no sería efectivo el envió por correo el último día que se tiene para interrumpir la prescripción, por ejemplo.

Por ello, se presentan las siguientes situaciones: (i) el envío de la actuación por correo electrónico depende exclusivamente de la parte, quien controla cuándo hacerlo, mientras que (ii) la presentación en físico depende exclusivamente del Tribunal, pues hasta tanto sus autoridades no lo orden e igualmente lo notifiquen por correo electrónico a la parte, esta no puede proceder a presentarse en la sede del órgano jurisdiccional para consignar en el expediente la actuación previamente enviada.

Ahora bien, ante ello, cabe destacar que la Resolución aludida, en su punto “OCTAVO”, menciona que todas las actuaciones recibidas vía correo electrónico deberán ser remitidas, por la misma vía, al resto de las partes a fin de mantenerles informadas del desarrollo del proceso, “ello respetando los lapsos procesales de ley”.

Lo anterior, sin embargo, podría decirse que no es del todo adecuado, toda vez que, realmente, hasta que la actuación no conste en el expediente, no necesariamente podría ser conocida por quien tenga o se crea con interés legítimo en la causa; puede suceder que exista una persona que, teniendo interés, aun no se haya hecho parte y, en consecuencia, no podría recibir los aludidos correos electrónicos; más sin embargo tampoco podría tener acceso en tiempo real a las actuaciones efectivamente presentadas, que deben ser consignadas en el expediente, el cual en principio, es público.    En definitiva, la Resolución comentada es una aproximación en cuanto a la digitalización del proceso civil, pero, es evidente que debe mejorarse para que las partes tengan la certeza y seguridad de que todos los juzgados tengan el mismo criterio respecto de cuándo se considera la actuación planteada en el expediente como válidamente presentada; todo con el fin de evitar indefensión a las partes.

Por:

Francisco Banchs y Luis Rodríguez Blondell.

Authors

  • Francisco Banchs S.

    Es abogado egresado de la Universidad Santa María. Culminó estudios de derecho penal y derecho procesal penal en el Ilustre Colegio de Abogados del Distrito Capital con colaboración de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela. De igual manera concluyó satisfactoriamente los estudios en las especializaciones en Derecho Procesal, en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, y en Derecho Procesal Constitucional en la Universidad Monteávila, también en Caracas.

  • Luis Rodríguez Blondell

    Actualmente cursa estudios universitarios de primer nivel en Derecho, en la Universidad Central de Venezuela. Se desempeña como asistente jurídico en nuestro bufete, en las distintas áreas de servicio que ofrecemos.